- El análisis territorial del Ministerio de Vivienda identificó 111 municipios y áreas no municipalizadas en nivel Muy Alto de riesgo y 447 en nivel Alto.
- Los principales riesgos están relacionados con la reducción de la disponibilidad de agua, afectaciones a la infraestructura por incendios forestales y deterioro de la calidad del recurso.
- El Ministerio estableció acciones para que alcaldes, gobernadores, prestadores de servicios y gestores comunitarios fortalezcan la preparación de los sistemas de acueducto.
El Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio identificó 558 municipios y áreas no municipalizadas del país con niveles Alto y Muy Alto de riesgo frente a los posibles impactos del Fenómeno El Niño, de acuerdo con el análisis territorial realizado para orientar las acciones de preparación en materia de agua potable y saneamiento básico.
Del total de municipios y áreas no municipalizadas analizados, 111 se encuentran en nivel Muy Alto, 447 en Alto. Los impactos históricos asociados a este tipo de eventos se han concentrado especialmente en las regiones Andina y Caribe.
Ante este escenario, y teniendo en cuenta que las condiciones del Fenómeno El Niño podrían mantenerse hasta el primer trimestre de 2027, el Ministerio emitió una circular dirigida a alcaldes, gobernadores, entidades territoriales, prestadores de servicios públicos, gestores comunitarios y Planes Departamentales de Agua, con orientaciones para anticiparse a posibles afectaciones en las fuentes de abastecimiento y los sistemas de acueducto.
Entre los principales riesgos identificados se encuentran la reducción de la disponibilidad de agua, las afectaciones a la infraestructura por incendios forestales y el deterioro de la calidad del recurso, debido a la menor disponibilidad de las fuentes y a una mayor concentración de contaminantes.
Como parte de las medidas de preparación, el Ministerio recomienda identificar fuentes alternas de abastecimiento, recuperar pozos existentes cuando sea técnica y ambientalmente viable, determinar la autonomía de los sistemas, realizar monitoreo permanente de las fuentes y garantizar la disponibilidad de equipos para atender eventuales emergencias.
La circular también plantea fortalecer el control de pérdidas de agua, promover el uso eficiente del recurso y establecer previamente puntos de cargue, rutas y capacidades para el abastecimiento mediante carrotanques cuando sea necesario.
Finalmente, el Ministerio advierte que la preparación debe contemplar un escenario dual: mientras aumentan las probabilidades de sequía, desabastecimiento e incendios forestales, los territorios deben mantener la vigilancia frente a lluvias intensas que puedan generar inundaciones, movimientos en masa y crecientes súbitas.

